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(27/03/2009) Ay, Mujer. La Maravillosa Aventura del Cerebro Femenino. Articulo Revista Estampas

¡Ay!,
MUJER...

Gracias al día a día de su consulta médica, un neurólogo venezolano habla de las bondades del cerebro femenino. Sus análisis corroboran que ellas aventajan al hombre en áreas como la comunicación verbal y la no verbal, la lectura de las emociones y la búsqueda del consenso, entre tantas otras
Por Pablo Blanco

"En el paraíso perdido, la mujer mordió el fruto
del árbol de la ciencia 10 minutos antes
que el hombre y ha mantenido, desde entonces,
esos 10 minutos de ventaja"

Alfonso Karr

Más allá de todos los lugares comunes referidos a la diferencia entre el hombre y la mujer, compuestos de los clásicos chistes alusivos al tema o de los serios estudios sociológicos en los que se habla de los roles de ambos géneros, existe una verdad científica en la que está comprobado que las hembras aventajan a los varones en aspectos fundamentales de la vida. Así lo confirma el neurólogo venezolano Ciro Gaona, quien se confiesa un apasionado de las bondades que posee el cerebro femenino. "Cada vez que me invitan a dar una charla sobre el tópico, la disfruto al máximo, sobre todo por el nivel de interacción con el público, que es increíble", comenta a propósito de su participación en el Congreso Venezolano de Psicoterapia, evento al que llevó su ponencia La maravillosa aventura del cerebro femenino. "Tengo que aclarar que estos comentarios no están basados en investigaciones de campo sino en estudios sobre el cerebro humano y en las vivencias con mis pacientes femeninas. Es decir, me baso, principalmente, en lo que clínicamente denominamos una tendencia (el patrón de comportamiento de los elementos de un entorno particular durante un período de tiempo)". Antes de entrar en materia, el especialista hace énfasis en que el cerebro, centro emisor del sistema nervioso, no es sólo coordinador del movimiento del cuerpo y de los latidos del corazón, sino, especialmente, responsable de la cognición, la memoria y el aprendizaje, las emociones, los afectos y las conductas. Áreas en las que, aparentemente, las damas llevan la batuta.

 



Foto: www.shutterstock/the band

Todo sobre
Adán y Eva

A la octava semana de gestación de un ser, tiene un papel determinante en su futura conducta lo que se conoce como la influencia hormonal intraútero en el cerebro. Como su nombre lo indica, se trata de la repercusión que tiene la producción estrogénica (en el caso de que sea una niña) o androgénica (si es un niño) en la persona que se está, apenas, formando. "La producción hormonal intraútero no solamente actúa sobre la diferenciación genital sino, también, directamente, sobre la organización y desarrollo del cerebro. La testosterona, que es el andrógeno rey, tiene una influencia determinante en el cerebrito del varón, específicamente en su amígdala cerebral, que es un núcleo neuronal, ubicado en el cerebro límbico, directamente relacionado con la tendencia a explorar, la capacidad de moverse en el espacio, la búsqueda del contacto sexual y la agresión. Son las características que han acompañado al varón desde tiempos remotos y por las cuales ha sobresalido en la historia de la humanidad. Es por ello que el hombre primitivo se dio a conocer por sus grandes capacidades para la caza y la pesca, su carácter agresivo por naturaleza, la conquista y defensa de territorios, la seguridad y supervivencia de su grupo humano, la búsqueda de contacto sexual con la mujer y sus destrezas para desplazarse y navegar en ambientes inhóspitos, entre otros rasgos. Lamentablemente, el estudio de estos rasgos masculinos hizo que no se le prestara la debida atención a las características que la mujer debe a su condición genérica. Por pura influencia hormonal (de estrógeno) intraútero, ellas aventajan a los hombres en áreas como la comunicación verbal y, muy especialmente, la no verbal, la lectura de las emociones, la cohesión y la coordinación de actividades sucesivas y simultáneas. Eso, además de buscar, gracias a la misma causa orgánica, el consenso, los acuerdos y la armonía humana". En lo relativo a la comunicación verbal, Gaona especifica que las mujeres producen, en promedio, un total de 20 mil palabras al día, en tanto que el hombre llega a las siete mil palabras diarias. "Son expertas en producción y fluidez del lenguaje, campeonas en los juegos de memoria, y tienden a concentrarse mejor en la lectura. No estoy queriendo decir con esto que todas las mujeres sean así, sino que son características que ellas tienden a poseer gracias a esa importantísima influencia hormonal intraútero. Que las aprovechen y desarrollen o no depende de múltiples factores en su desarrollo como individuos".

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El neurólogo venezolano Ciro Gaona se confiesa un apasionado de las bondades que posee el cerebro femenino.

Nena, luna serena
Según lo expresado por el doctor consultado, la etapa postnatal inmediata es la idónea para constatar todo lo anterior. La conducta del bebé varón y la de la hembra se diferencian por diversos aspectos. "Está más que comprobado que el bebecito está muy pendiente de todo lo que ocurre en la habitación (los móviles, juguetes, las luces que se prenden y apagan), mientras que la bebecita hace, además de todo eso, mucho contacto visual con su madre. Pero ese contacto madre-hija se da desde la etapa prenatal. Dentro del vientre materno, las niñas son más afectadas por los incidentes negativos sufridos por su progenitora, que los varones. No gratuitamente muchos de los rasgos psicológicos de las féminas en la adultez, sin que ellas lo tengan consciente, se deben a lo vivido en esa etapa prenatal. Es allí cuando surge la típica pregunta: '¿Por qué tendré esta característica?'. Del mismo modo, la llamada depresión postnatal que sufren las madres afecta más notoriamente a las hembras que a los varones. Las bebecitas, desde muy pequeñas, pueden 'bailar al son de tus emociones'. Sus niveles de empatía, por lo general, son mayores que los de los varones. Si estás triste, de alguna manera, esa bebé se va a dar cuenta, comenzará a agarrarte la cara, a contactar tus ojos y a hacerte cariños".

Niña bonita
La niñez es otra comprobación de lo típicamente femenino expresado en lo cognitivo. Las diferencias que hay entre las actividades del niño y la niña no responden únicamente a patrones sociales, rasgos psicológicos o características físicas. "Esa disposición que tiene el cerebro femenino para el acuerdo y la coordinación de actividades se expresa en la infancia en la práctica de determinados juegos. Ellas prefieren los que tienen que ver con el cumplimiento de reglas, organización y relaciones humanas como la familia imaginaria -en la que dejan salir su innato instinto maternal- y la escuela imaginaria. Se han hecho estudios en los que a las hembras se les dan tractores, cohetes o un carrito de bomberos y los tratan como a un bebé". Agrega Gaona que la niña tiende a invitar al juego, lo propone, mientas que el varón -que prefiere los juegos en los que exista una jerarquía- tiende, de entrada, a comandar. Más adelante, a medida que ellas crecen, se da un proceso orgánico que, coloquialmente, puede decirse que las repotencia. "Se trata de la pubertad infantil, que es la época -que experimentan ambos sexos, pero que en ellas es más intensa- en la que se da una producción hormonal considerable. Lo cual incrementa las características innatas de las que hemos venido hablando". Volviendo al punto de contacto madre-hija, el especialista señala que, durante la niñez, la hembra mira de 10 a 20 veces más a la madre antes de hacer algo que el varón. "Por lo general, capta más rápidamente la mirada y la actitud aprobatoria o desaprobatoria de sus padres que el niño, que, casi siempre, prefiere primero actuar y después buscar la aprobación de sus progenitores".


Foto: www.shutterstock/christos georghiou

Lección de anatomía
Las condiciones de las féminas, descritas
a lo largo de este trabajo, pueden optimizarse en la adultez. "Son innumerables las
ventajas de las que ellas gozan gracias
a esa importante influencia hormonal
que ocurre durante un período crítico en la organización cerebral. En primer lugar hay
que destacar que la mujer tiene una mejor representación bilateral. Esto se traduce en una mejor comunicación entre su hemisferio derecho, asociado a lo no verbal y la sensibilidad, y su hemisferio izquierdo, relacionado con lo intelectual. Esto se debe
a que el cuerpo calloso (haz de fibras nerviosas que comunica los dos hemisferios) en el cerebro femenino es anatómicamente y, sobre todo, funcionalmente, mejor que el del cerebro masculino. El hombre tiende a darle un uso más localizado a los hemisferios. La mujer puede trabajar con mayor facilidad con los dos hemisferios de manera simultánea, lo que, en algunos casos, podría explicar la más rápida y mejor recuperación de las mujeres luego de algunas lesiones cerebrales".

Working Girl
Otra de las potencialidades femeninas se mide en lo que se conoce como la memoria de trabajo (definida, por primera vez, por el estadounidense A. Baddeley, en 1976, como working memory). La misma consiste, neurofisiológicamente, en la activación de un grupo de neuronas neocorticales que se mantienen activas en la corteza prefrontal para la resolución de ciertas tareas de manera sucesiva. Dicha corteza prefrontal es la encargada de procesar todas las secuencias de acontecimientos y de establecer relaciones entre las distintas actividades que se lleven a cabo y las consecuencias de las mismas. "Esto se resume en que, como lo habíamos señalado anteriormente, la mujer es extraordinaria en eso de atender diferentes eventos al mismo tiempo. Se da cotidianamente eso de que, mientras el marido llega cansado del trabajo, ella, que también está muy cansada, puede conversar con él mientras prepara la cena y ayuda a su hijo con la tarea del colegio. Definitivamente son nuestras heroínas y nuestras estrellas". Esta habilidad multitasking femenina describe, especialmente, a la mujer de esta era. También es aplicable al área de la salud. "Uno observa en la consulta cómo las pacientes pueden seguir varios tratamientos al mismo tiempo, mientras que muchos de los caballeros no pueden ser disciplinados cuando se trata de dos prescripciones médicas. Además, ellas participan más en actividades de vinculación social, física y mental (bailoterapia, taichi, yoga, grupos de juventud prolongada o tercera edad) lo que repercute directamente en su bienestar y longevidad". En lo relativo a la disposición para el consenso, uno de los mejores ejemplos lo constituye el actual papel de la mujer en la vida política: las presidentas están en plena proliferación. "Pero fíjate que nunca abandonan su condición multitasking. La serie Commander in Chief, por ejemplo, mostraba a una mujer presidenta que estaba pendiente del desayuno de sus hijos. Es ilustrativo también el caso de la fallecida campeona de ajedrez rusa Vera Menchik, de quien se dice que 'jugaba como los hombres', pero no dejaba de atender a su familia". En el libro El cerebro femenino (editado en 2007), la neuropsiquiatra estadounidense Louann Brizendine señala que las mujeres poseen 11 por ciento más de neuronas que los hombres. "Eso no te lo puedo confirmar", comenta Gaona. "Si bien es cierto que el cerebro de la mujer tiende a pesar algo menos que el del hombre, esa capacidad de ellas de atender varios eventos a la vez les puede permitir llevar a cabo un mayor número de sinapsis (conexiones entre las neuronas)". A todo esto se suma que el cerebro de ellas envejece de manera más lenta y que su flujo sanguíneo cerebral podría incrementarse por esa estimulación continua".

Fragilidad, tu nombre es mujer
Después de todas las bondades descritas del cerebro femenino, Gaona especifica que la mujer requiere, mucho más que el hombre, de la retroalimentación, el reconocimiento y el agradecimiento. "La bebecita de la que hablábamos necesita que le presten mayor atención que el varoncito. Si bien ellas leen fácilmente las emociones de los demás, requieren que los demás hagan lo propio con ellas. Y aquí es cuando pueden aparecer, en la adultez, los problemas de pareja. La clásica situación en la que la mujer dice que su marido 'no la entiende', tiene que ver con que el hombre podría tener alguna dificultad en 'leer' su comunicación no verbal y sus emociones. Yo siempre les recomiendo a ellas que traduzcan su lenguaje no verbal en un lenguaje verbal para que nosotros los hombres las comprendamos mejor". Los caballeros que sientan que no pueden llevar a cabo esa recomendación siempre tendrán la opción de hacerle caso a la frase inmortalizada por el esritor Oscar Wilde: "Las mujeres han sido hechas para ser amadas no para ser comprendidas".

ARMA DE SUPERVIVENCIA
Según el especialista consultado, una verdad científica es que los hombres son más longevos si tienen a su lado a una mujer. "Teniéndolas a ellas como pareja vivimos cinco años más, mientras que, en su longevidad, nosotros no tenemos ningún tipo de influencia. Eso de que sin ellas 'no podemos vivir' es mucho más que una afirmación coloquial. No gratuitamente, en las separaciones de pareja promedio, se ve cómo al hombre que es 'echado de la casa' la vida se le vuelve un caos, en tanto que las mujeres, después de una lógica etapa de sufrimiento, salen adelante. La condición femenina se transforma, pues, en un arma de supervivencia".

MACHO QUE SE RESPETE
El género masculino lleva la batuta en otras áreas, igualmente significativas que, en honor a la equidad, cabe mencionar. "El hombre, en relación con la mujer, tiene mejor desarrollado el don de la orientación-navegación espacial. El cerebro masculino siempre busca la meta, por difícil o complicada que ésta sea (en especial si de ello depende la supervivencia-seguridad de sus seres queridos), en tanto que el de la mujer se detiene en el proceso para alcanzarla. De allí que siempre se nos otorgue el calificativo de 'guerreros'. Las habilidades motoras son, en esencia, masculinas, al igual que el razonamiento matemático. El hombre se inclina más al ideal abstracto-filosófico por lo que tiende al liderazgo en esta área. Pero con todo lo expuesto en este trabajo, cobra, definitivamente, fuerza aquello que reza: 'Detrás de todo hombre hay siempre una gran mujer'
".

Fuentes consultadas
• Doctor Ciro Gaona, neurólogo                                     
www.semeolvidatodo.com 
www.wikipedia.org
www.elmundo.es
www.fadm.org.ar

pblanco@eluniversal.com

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